Indice

 

Banca Multilateral
 
Nepal-Himalayas

Banco Mundial
cancela préstamo cuestionado


El Banco Mundial canceló , por segunda vez en su historia, la financiación en curso de una represa hidroeléctrica, en este caso en Nepal, anticipándose al fallo negativo del Grupo de Inspección del Banco y dando la razón así a las críticas de comunidades locales y entidades ambientalistas.

por Pratap Chatterjee


El Banco Mundial canceló los planes de financiar una polémica represa hidroeléctrica en una remota región del Himalayas nepalense, la segunda vez en la historia que la institución multilateral retrocedió ante el clamor internacional de ambientalistas que le exigen abandonar un préstamo en marcha.

En la medianoche del jueves 3 de agosto último, horas después de que la mayoría del personal del Banco Mundial se había retirado a sus hogares, un pequeño grupo de somnolientos funcionarios pusieron los últimos toques a la declaración de cancelación que se acababa de acordar con funcionarios del gobierno de Nepal, recién llegados al trabajo en la otra mitad del globo, en Kathmandu.

Impactos ambientales

El proyecto de 764 millones de dólares para construir una represa de 201 megavatios encendió la chispa del debate debido a los posibles efectos ambientales. La represa se construiría en el valle del río Arun, además de una carretera de acceso de 122 kilómetros.

Los activistas que se oponen a la construcción de la represa aducen que el valle del río alberga uno de los pocos bosques vírgenes que quedan en el Himalayas. Lo habitan 450.000 nativos de 10 grupos indígenas cuya forma de vida tradicional puede verse amenazada por el previsible ingreso de gente ajena al lugar a través de la carretera de acceso.

Hace poco más de dos años, el Banco Mundial llegó a un acuerdo similar con el gobierno de India para retirarse de la igualmente controvertida represa Sardar Sarovar en el río Narmada. Dicha decisión se tomó después que una investigación independiente, dirigida por Bradford Morse, ex director del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), condenó los planes así como la construcción de la represa.

Cancelación oportuna

El proyecto Arun se canceló justo antes de la publicación prevista de un informe similar realizado por el recién conformado grupo especial de inspección del Banco, que ha estado investigando los cargos planteados por ciudadanos del lugar en cuanto a que el Banco no siguió sus propias políticas.

Los rumores comenzaron a circular desde que Gautam Kaji, uno de los tres directores gerente del Banco, convocó el día previo una reunión especial del directorio ejecutivo del Banco para informar que James Wolfensohn, el nuevo presidente del Banco, había llegado a un acuerdo con Manmohan Adhikari, el Primer Ministro de Nepal, para dejar sin efecto el proyecto.

"El fallo al que se llegó hace más de un año fue favorable al proyecto. Más allá de si en ese momento fue una decisión correcta o equivocada, llegué a la conclusión de que en las circunstancias actuales y con la información de que dispongo, los riesgos para Nepal eran demasiado grandes como para que se justificara la continuación del proyecto", manifestó Wolfensohn en la declaración de la medianoche dada a conocer a la prensa.

Para eludir el fallo

"Esto es una victoria para Nepal y una severa derrota para el Banco", opinó Gopal Siwakoti, de Arun Concerned Group, uno de los oponentes claves del proyecto, a su llegada a Kathmandu.

Siwakoti declaró que probablemente se había llegado a ese acuerdo para evitar que se publicara la inspección realizada por el grupo especial, que si bien bastante lavada por los funcionarios del Banco, dice que éste cometió grandes errores.

"Esta es una forma muy elegante del Banco de salirse del problema. Intenta librarse hábilmente de tener que admitir que violó sus propias políticas aprobando el informe crítico del Grupo de Inspección", agregó Siwakoti.

El grupo especial de inspección culminó la investigación en junio, luego de 11 meses de labor, y concluyó que el Banco "sustancialmente, no observó los requisitos de política para ...el reasentamiento", según surge de una copia del informe final.

Inspección en el área

Richard Bissell y Alvaro Umana, dos de los tres miembros del grupo especial, viajaron a Nepal para entrevistarse con lugareños en las ciudades de Amrang, Num, Chhyangkuti, Khandbari, Tumlingtar y Chewabesi. La gente de Tumlingtar dijo a los inspectores que sus reclamos de compensación por la tierra apropiada por el gobierno habían sido ignorados. Tampoco se proveyeron las fuentes de trabajo que supuestamente se ofrecerían a las familias afectadas.

El directorio del Banco frustró una investigación más amplia sobre la viabilidad económica del proyecto. Grupos de Nepal y de Gran Bretaña dicen que existen alternativas mucho más baratas, en pequeña escala, para la represa, que no fueron debidamente estudiadas por el Banco antes de que aprobara el proyecto de Arun.

El directorio también restringió la investigación por parte del grupo especial de otros tres aspectos del proyecto, a saber: la evaluación del impacto ambiental, el diseño del Banco de un programa ambiental regional y el impacto del proyecto sobre los pueblos indígenas del valle.

Riesgos eran reales

El directorio ordenó al grupo especial que examinara medidas correctivas, en lugar de abordar en primer lugar el tema de si el personal del Banco había manejado adecuadamente estos problemas.

Recién en abril, por ejemplo, el Banco aceptó que un grupo de expertos estudiara los riesgos que planteaban las explosiones de los glaciares del lago. Eso fue seis meses después de que se presentara por primera vez el problema. Según los activistas, esto debía haber sido contemplado en el diseño original. Los expertos llegaron a la conclusión de que los riesgos eran reales.

El grupo especial también comprobó que el Banco tenía todavía pendiente la aplicación de un "plan de acción ambiental regional", si bien los funcionarios del Banco aducían que dicho plan era "integral" a los preparativos del proyecto.

Fuentes alternativas

Tanto los grupos de activistas de Nepal como el Banco Mundial dicen ahora que buscarán fuentes de energía alternativa para la región montañosa sin acceso al mar.

"En Nepal estamos pensando ahora en la posibilidad de lanzar una campaña positiva en favor del desarrollo eléctrico del país. Se alienta a los donantes extranjeros a apoyar proyectos hidroeléctricos en pequeña y mediana escala que puedan ser manejados por los nepaleses y que los beneficien a ellos y no a los consultores y contratistas extranjeros", manifestó Siwakoti.

Wolfensohn indicó que el Banco ya había iniciado conversaciones con funcionarios nepalenses para buscar alternativas. Está previsto que próximamente un equipo de funcionarios del Banco viaje a la remota nación montañosa.

Los grandes proyectos

La decisión tuvo también una favorable acogida entre los grupos internacionales que se han estado movilizando en contra de la construcción de grandes proyectos hidroeléctricos y de riego.

"Somos optimistas en cuanto a que esto es una señal de que el Banco ha aceptado la realidad de que las grandes represas no tienen ningún sentido desde el punto de vista económico, ambiental o social," declaró Patrick McCully, director de campañas de International Rivers Network (IRN), un grupo activista con sede en California que también se opone al proyecto Arun.

Pero no todos están conformes. Algunas fuentes dicen que la decisión de Wolfensohn enfureció a varios directores ejecutivos del Banco porque consideran que envía un mensaje equívoco a los prestatarios, quienes buscarán financiación en otro lado. A pesar de las fallas de este proyecto, temen que otros financiadores pondrán menos atención que el Banco a los aspectos ambientales y afines.

Pero activistas como MacCully sostienen que el Banco es el prestamista de último recurso y que si se niega a financiar un proyecto, entonces nadie más lo hará.

Fuente: Red-Bancos

Gobierno de Nepal declara sorpresa

Kathmandú - La decisión del Banco Mundial de cancelar los fondos previstos para una represa de 1.820 millones de dólares en Nepal tomó por sorpresa al gobierno del país del Himalayas, se afirmó en una declaración del Ministerio de Recursos Hídricos.

''Después de 10 años y un gran esfuerzo estamos sorprendidos y lamentamos la decisión del Banco Mundial, que a último momento canceló los fondos'', se indicó en la declaración, emitida el 4 de agosto pasado.

El gobierno de Nepal informó que se iniciarán consultas de alto nivel para estudiar la forma de asignar las sumas previstas para el proyecto en alternativas de menores dimensiones. El Banco Mundial era el mayor cooperador del proyecto.

La construcción en el valle de Arún de la represa hidroeléctrica fue rechazada por ambientalistas por no respetar el medio ambiente y ser demasiado costosa para Nepal, donde los ingresos anuales por habitante son de 210 dólares.

Fuente: SUNS/IPS


 

  ediciones anteriores búsquedas suscripciones
 
acerca del TME


  Red del Tercer Mundo Revista del Sur