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Salud
 
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La pobreza es causa principal
de muerte


La pobreza es la causa principal de muerte en el planeta y la creciente diferencia entre ricos y pobres una amenaza a la salud mundial, afirma el informe anual de la OMS.



Al divulgar el Informe de la Salud Mundial 1995, el director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Hiroshi Nakajima, se centró en las diferencias cada vez más pronunciadas de la situación de la salud entre ricos y pobres, y del acceso a la atención médica, y reclamó apoyo internacional para aplicar medidas para reducir la desigualdades en materia de salud.

La extrema pobreza -el "mayor asesino" del mundo y principal causa de enfermedad y sufrimiento- fue, no obstante, incluida sólo al final de la Clasificación Internacional de Enfermedades con el código Z59,5, observa el informe en la cláusula de apertura de su sinopsis.

Más de un quinto de los 5.600 millones de personas del mundo viven en condiciones de extrema pobreza, casi un tercio de los niños del plantea están desnutridos y la mitad de la población mundial carece de acceso regular a los medicamentos más esenciales, dice el informe de la OMS.

"La pobreza ejerce su influencia destructiva en todos los estadios de la vida humana, desde el momento de la concepción hasta la muerte; conspira con las enfermedades más mortales y dolorosas para ocasionar una existencia miserable a todos los que la sufren."

Cuatro prioridades contra la pobreza

Nakajima sugiere que las medidas para enfrentar esta crisis de la salud no son utópicas, sino alcanzables, siempre y cuando el mundo se preocupe lo suficiente y se provean los recursos necesarios.

Las cuatro prioridades para dicha acción, según el informe de la OMS son:

* Asegurar el "valor del dinero" utilizando los recursos disponibles lo más eficazmente posible y redirigiéndolos a quienes más lo necesitan. Crear un entorno de ayuda mutua en el cual hombres y mujeres puedan solucionar sus propios problemas, estableciendo y sosteniendo un proceso de desarrollo que asegurará un futuro mejor para sus niños.

* La reducción de la pobreza mediante una salud mejor, satisfaciendo las necesidades básicas mínimas de la gente, incluido el acceso a la salud, la vivienda y la educación, y ofreciendo oportunidades a que los individuos puedan ganarse la vida para salir de la pobreza, y corrigiendo la discriminación social y el estatus bajo de algunos grupos, en especial las mujeres.

* La política de salud que reclama una acción integrada e intersectorial para resolver todos los factores que determinan una mala salud, y reorientando la capacitación de los profesionales de la salud en el mismo sentido. La política de salud de los 90, señala la OMS, fue influida no sólo por el "Movimiento Salud para Todos" (presumiblemente la Declaración Alma Ata de los años 70 -salud para todos para el año 2000- que salvo por su nomenclatura fue abandonada en favor de la comercialización de la salud) y lo que el informe denomina "cambios políticos y económicos del mundo en general".

* Fortalecimiento de las capacidades nacionales para aplicar medidas de emergencia y asistencia humanitaria en el sector de la salud, en las que la nueva política de "gestión de emergencia para el desarrollo sustentable" sirva de puente entre el trabajo de socorro y un desarrollo adecuado, con el objetivo de reducir el sufrimiento humano y la pérdida económica debida a las epidemias, las complejas situaciones de emergencia y los desplazamientos masivos de poblaciones.

El informe cita las palabras de Martin Luther King sobre la lucha por los derechos civiles en Estados Unidos durante la década de los 60: "Tendremos que arrepentirnos en esta generación, no tanto por las malas acciones de gente malvada, sino por el espantoso silencio de la gente buena", y agrega: "Actualmente, como con el nuevo siglo se avecina una nueva generación, es tiempo de quebrar el terrible silencio sobre la desigualdades de la salud del mundo".

La enfermedad más mortal del mundo

La OMC describe algunos hechos importantes con respecto a los estragos de la pobreza:

La pobreza es la principal razón de que los bebés no se vacunen, de que no se disponga de agua limpia ni saneamiento, de no poder acceder a medicamentos ni tratamiento y de que las madres mueran durante el parto. Es la causa subyacente de la menor expectativa de vida, de la discapacidad y el hambre; es el principal contribuyente de las enfermedades mentales, el estrés, el suicidio, la desintegración familiar y el abuso.

"La pobreza es la enfermedad más mortal del mundo, y ejerce su influencia destructiva en todos los estadios de la vida humana", dice Nakajima en un prefacio del Informe.

"Si bien la expectativa de vida aumenta en la mayoría de los países desarrollados, en realidad se reduce en algunos de los más pobres. La expectativa de vida alcanza ahora los 78 años o más en países como Japón, Islandia y Suecia, y 76 años en Estados Unidos. Pero es tan baja como los 43 años en Uganda, y se calcula que disminuirá en Côte d'Ivoire, la República Central Africana, Congo, Uganda y Zambia en los próximos años. La creciente desigualdad es literalmente un asunto de vida o muerte para muchos millones de personas, ya que los pobres pagan el precio de la desigualdad social con su salud.

"Para muchos de nosotros, la mejoría de la calidad de nuestras vidas es algo que se da por sentado. Pero al mismo tiempo, muchísimas personas de todas las edades sufren y mueren por falta de agua pura, higiene adecuada y atención básica de la salud.

"Esto es totalmente inaceptable en los últimos años del siglo XX."

El informe señala que en los últimos 10 años ha habido una tendencia mundial a la democratización de los sistemas políticos, pero el tan anticipado "dividendo de la paz" no se materializó. La pobreza ha seguido y seguirá siendo el mayor obstáculo al avance de la salud.

Más pobres en el Sur y en el Norte

La cantidad de pobres aumentó sustancialmente, tanto en el mundo en desarrollo como en los grupos y comunidades carentes de privilegios dentro de los países desarrollados y en desarrollo. En la segunda mitad de los 80, la cantidad de gente del planeta que vivía en condiciones de extrema pobreza aumentó y en 1990 se estimó en 1.100 millones o más de un quinto de la población.

Contra cualquier optimismo sobre la economía mundial en lo que queda de este siglo y más adelante, dice el informe, es necesario presentar varias incertidumbres de no poca importancia. Ha habido un flujo desproporcionado de recursos del mundo en desarrollo al mundo desarrollado, en el que los países pobres pagan dinero a los ricos porque deben pagar los intereses y el capital de sus deudas y como consecuencia de los precios de las materias primas que favorecen a los ricos a expensas de los pobres.

Responsabilidad del ajuste

Las políticas de ajuste estructural que estaban destinadas a mejorar los resultados económicos de los países pobres en muchos casos empeoraron la situación, señala la OMS.

Las palabras de Robert McNamara en 1980 (como presidente del Banco Mundial, cuando habló de ajuste estructural pero también estableció la erradicación de la pobreza como el objetivo del Banco), subraya la OMS, todavía siguen vigentes: "la persecución del crecimiento y el ajuste financiero sin una preocupación razonable por la equidad es, en última instancia, socialmente desestabilizadora".

Otra tendencia mundial preocupante es el creciente desempleo, en especial en los países en desarrollo sin acuerdos de seguridad social que sirvan de colchón a los que no tienen trabajo. El desempleo a largo plazo está creando una nueva clase de "intocables", excluyendo a gran cantidad de la población del desarrollo oficial y, en definitiva, de la sociedad. Los desempleados son un factor que recuerda los riesgos de asumir que la prosperidad general de un país se filtrará a todos sus miembros.

También hay una preocupación considerable por la continua degradación ambiental, la contaminación y el vertido incontrolado de desechos químicos, disminuyendo los recursos naturales, agotando la capa de ozono y provocando cambios climáticos en todo el mundo.

Lo social también está sufriendo cambios profundos, con una tendencia a matrimonios más cortos y más divorcios en muchos países, lo que lleva a la ruptura familiar, con repercusiones para los individuos y los servicios sociales que deben ayudar a los niños.

Más allá de las consideraciones para mejorar la salud del mundo debe existir el reconocimiento de que la creciente población mundial aprovechará hasta el límite la capacidad de las infraestructuras social, política, ambiental y de salud para resolver las carencias.

Al hacer este análisis y proponer algunas prioridades en las cuales adoptar medidas, la OMS no logró establecer la conexión entre el crecimiento de la "extrema pobreza" y el funcionamiento del "mercado" y las políticas del "orden neoliberal" impulsadas por las instituciones financieras internacionales.

Pero tal vez es esperar demasiado de la OMS, cuando la mayoría de los propios gobiernos e instituciones del Sur han abrazado el neoliberalismo y, como nuevos conversos, los proclaman con mayor vehemencia que antes.

Fuente: Red del Tercer Mundo


 

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