Indice

 

Naciones Unidas
 
South Centre

La ONU bajo sitio
y en una encrucijada


La ONU está "bajo sitio y en una encrucijada", afirma un documento del
South Centre, en donde sostiene que el Banco Mundial, el FMI y la OMC sean colocados bajo la égida política de la organización internacional.

por Chakravarthi Raghavan


La organización South Centre, con sede en Ginebra, divulgó un documento sobre la reforma de las Naciones Unidas en el cual recomienda que el Banco Mundial (BM), el Fondo Monetario Internacional (FMI) y la Organización Mundial de Comercio (OMC) estén bajo la égida política de las Naciones Unidas en temas macroeconómicos y sociales.

La ONU está "bajo sitio y en una encrucijada", dice el documento, y argumenta que las reformas deben hacerse sobre la base de que "la ONU existe para toda la humanidad y no sólo para unos pocos estados miembros que representan una pequeña minoría de la población mundial".

El Documento South Centre fue presentado en el Foro sobre el Futuro de las Naciones Unidas que se reunió el 7 de marzo en Viena, convocado por el secretario general de la ONU, Boutros Boutros-Ghali. Dicho encuentro coincidió con las reuniones del Comité Administrativo de Coordinación (CAC), compuesto por encargados de todos los organismos de Naciones Unidas.

Boutros Ghali invitó también a Mwalimu Julius Nyerere, presidente del South Centre, a Ingvar Carlsson, primer ministro de Suecia y copresidente de la Comisión de Gobernación Mundial, y a Moeen Quereshi, ex vicepresidente del Banco Mundial. Quereshi preside el grupo de trabajo Fundación Ford/Universidad de Yale sobre el futuro de la ONU y ejerció el año pasado, por un breve período, el cargo de primer ministro de Paquistán.

Visión mundial y democracia

Subrayando la necesidad de una visión mundial que sólo puede provenir de Naciones Unidas, así como de una "gobernación mundial", el documento del South Centre, si bien no hace referencia expresa al reciente informe de la Comisión de Gobernación Mundial, rechaza de hecho algunos de sus conceptos y recomendaciones.

En particular rebate algunas ideas, como la de crear un Consejo de Seguridad Económico de la ONU y desmantelar la Conferencia sobre Comercio y Desarrollo de Naciones Unidas.

Toda reforma del Sistema de Naciones Unidas debe facultarlo a resolver asuntos relacionados con la economía mundial y permitirle ejercer el liderazgo de política en temas macroeconómicos y sociales, teniendo bajo su dirección todos los organismos especializados, entre ellos el Banco Mundial, el FMI y la OMC, sostiene el South Centre.

A tal fin exhorta a reactivar el Artículo 58 de la Carta, que permite a la Asamblea General hacer recomendaciones para la coordinación de políticas y actividades de los organismos especializados, y reflotar los Artículos 57, 74 y 64 para que todas las organizaciones intergubernamentales queden en una relación de organismo especializado con Naciones Unidas y sometidas a la función coordinadora del Consejo Económico y Social (ECOSOC).

Volver a los principios

El documento afirma que las fallas de los últimos 50 años derivan del hecho de que "no se le permitió hacer" más de lo que estaba establecido, y "en gran medida se frustraron...(los intentos de lograr una) gestión democrática de la economía mundial para superar la pobreza y la desigualdad y eliminar las causas de la crisis social que hacen peligrar la paz".

Toda reforma de la ONU debe basarse en los principios fundamentales de la Carta: "democracia, responsabilidad y respeto por la diversidad", no sólo dentro de los países sino internacionalmente.

El principio de la democracia es la esencia de la inspiración, funcionamiento y toma de decisiones del sistema de Naciones Unidas, en la misma medida que para los sistemas nacionales, y "todo intento de convertir a Naciones Unidas en instrumento de una minoría con poder y dinero es violatorio de la Carta".

El principio de la responsabilidad abarca a todos los países que por su condición de miembros son responsables ante la ONU de sus acciones y políticas, y tiene muchas aplicaciones directas.

ONU no sería un organismo totalmente democrático en la medida en que uno solo de sus miembros tuviera "de forma vitalicia" y "por derecho" un lugar en alguno de los órganos que no estuviera conformado por la totalidad de sus miembros.

El principio de diversidad y pluralismo significa que "cualquier tipo de hegemonía en el ámbito internacional, o cualquier conducta basada en la noción de que un pueblo o doctrina política, social o económica es intrínsecamente superior a otro, es ajeno a los principios básicos de la Carta de Naciones Unidas y debe ser denunciado y resistido con firmeza".

La ONU es una institución mundial, universal, de servicio público, y existe en función de servir el interés público de toda la humanidad. En los últimos 50 años, los tres logros máximos de ONU han sido: la calidad prácticamente mundial de la integración de sus miembros, una visión global a través de sus actividades de formación de redes, investigación, deliberación y de otro tipo, y la contribución al desarrollo de un sentido de comunidad internacional y de conciencia mundial.

Gobernación mundial

A medida que el siglo XX llega a su fin cada vez es mayor la cantidad de problemas que exigen respuestas, compromisos y políticas más cooperativas e incluso colectivas, en las que todos los gobiernos actúen de consuno para establecer un marco y normas.

La "gobernación mundial" surge como un concepto que refleja el reconocimiento de la necesidad de formas nuevas y más avanzadas de cooperación internacional, administración de los asuntos mundiales y tratamiento de problemas comunes a una cantidad de países, e incluso a todos.

Pero la "gobernación mundial" exige un enfoque verdaderamente global que puede provenir tan sólo de la ONU.

"No obstante, en una comunidad internacional agobiada por las desigualdades y la injusticia, institucionalizar la 'gobernación mundial' sin prestar cuidadosa atención al asunto de quién detenta el poder, y sin los recaudos adecuados, equivale a que la minoría poderosa gobierne a la mayoría débil."

Al introducir un mayor grado de "gobernación mundial", la comunidad interncional debe asegurar que los nuevos acuerdos no permitirán que la ONU continúe siendo usada como un instrumento de conveniencia para quienes tienen poder y para extender aún más su control sobre quienes sólo tienen defensas débiles para tratar de soportar las presiones en una contienda sumamente desigual.

El South Centre señala que las limitaciones ya impuestas a la soberanía se distribuyen de manera desigual y nada demuestra tan claramente esta asimetría como la responsabilidad de los países de aplicar ajustes económicos.

"Las políticas de ajuste estructural económico", señala, "están dictadas para unos noventa países en desarrollo, mientras que los países industrializados no están obligados a alterar su comportamiento económico, aun cuando esto beneficiaría a la economía mundial. Esperar que socios desiguales asuman responsabilidades y obligaciones iguales -como por ejemplo en los nuevos regímenes mundiales de política relacionados con el medio ambiente y el comercio- equivale a otra asimetría de la misma magnitud".

Así, el papel primordial de la ONU en la formación de acuerdos institucionales para la "gobernación mundial", agrega el documento, es "asegurar su carácter democrático y verdaderamente internacional".

La primera tarea debe ser "tratar de establecer una plataforma común y una serie de medidas que también sometan a aquéllos con mayor repercusión material sobre los asuntos mundiales y en el ámbito político, económico, social y físico, a las disciplinas de una comunidad genuinamente mundial".

Las soluciones duraderas para muchos de los problemas mundiales exigen reconocer la interrelación existente entre los distintos aspectos de los asuntos humanos y a través de las fronteras.

Los problemas sociales están íntimamente vinculados a los asuntos económicos y políticos, como fue reconocido en los documentos preparatorios de la Cumbre Social. El Programa XXI (de la "Cumbre de la Tierra" de la CNUMAD) reconoció la estrecha relación existente entre los problemas ambientales y el desarrollo económico o la falta de él. Muchas de las situaciones de conflicto social y violencia que exigieron actividades de mantenimiento de la paz por parte de Naciones Unidas tienen su raíz en problemas económicos y sociales.

Los organismos especializados

Naciones Unidas fue fundada y mandatada por la Carta para actuar como "la pieza central" de un nuevo sistema de organismos especializados para abordar de manera integral problemas económicos y sociales de carácter internacional.

La conferencia de San Francisco (que fundó la ONU) "discutió, negoció y adoptó" una definición de "económico" de manera que toda vez que aparece en la Carta "abarca todos los puntos culminantes de la economía mundial: comercio internacional, finanzas, comunicación y transporte, reconstrucción económica, acceso internacional a las materias primas y bienes de capital".

La Asamblea General, en su Artículo 58, fue mandatada a coordinar las políticas de los organismos especializados y el ECOSOC, según el Artículo 63, para coordinar sus actividades. La Carta también estipuló en el Artículo 59 que corresponde a la ONU adoptar las medidas necesarias para crear los nuevos organismos especializados que sean necesarios.

"Nunca se intentó, y es derogatorio del derecho permanente de la Carta, que alguno de estos organismos fuera tratado en pie de igualdad o en carácter de 'complementación' con el propio organismo Naciones Unidas, algo que a menudo se dice de las instituciones de Bretton Woods."

Un organismo especializado, supuestamente creado y regido por la orientación programática de la ONU -la Organización Internacional de Comercio- fue abortado. La reciente creación de la OMC fuera del marco de ONU entra también "en conflicto directo con las obligaciones del tratado de los estados miembros y con la necesidad de integrar el comercio a la red más amplia de las políticas económicas mundiales".

"Sin embargo, a pesar de la abrumadora evidencia de inestabilidad e incluso desorden en asuntos financieros internacionales, de importantes desequilibrios de la economía internacional, desigualdades sustanciales del sistema mundial de comercio y malestar y tensión provocados por la creciente pobreza en gran escala, la ONU se ve forzada a permanecer aislada debido a la negativa de una minoría de miembros de permitir la aplicación de sus mandatos legales", dice el documento.

Estas funciones tampoco son asumidas por alguna otra estructura, señala el documento.

Quienes tienen el control efectivo del FMI, el Banco Mundial y el GATT,.por un lado se han negado reiteradamente a negociar en la ONU políticas macroeconómicas sobre dinero, finanzas, deuda o comercio con el argumento de que no es el ámbito pertinente, y que esos asuntos de política corresponden a sus respectivos organismos. Pero por otra parte nunca permitieron que éstos fueran utilizados con tales propósitos, denuncia el documento.

No obstante, llegará el momento en que debido a las presiones y la creciente complejidad de la situación, esta minoría de países sentirá la necesidad de cambiar el curso de sus propios intereses y buscar participar en los esfuerzos democráticos y de colaboración para introducir cierta estabilidad en la economía mundial, mejorando a la vez la situación socioeconómica de la vasta mayoría de la humanidad, predice el South Centre, y agrega: "Los demás deberían presionar para que esto ocurra más temprano que tarde".

"Entre otras cosas, será necesario que el Banco Mundial, el FMI y la OMC entren al seno de la ONU y de su marco programático. Llevar los asuntos económicos mundiales al campo de la ONU traerá aparejado automáticamente la necesaria elevación de la condición política del organismo mundial. Además de facilitar el camino de los esfuerzos democráticos por dirigir los asuntos de manera más ordenada, esto también hará posible tratar de manera más integral asuntos económicos, sociales, ambientales y políticos y otros problemas mundiales".

Fuente: SUNS


TV cable uruguaya para el Mercosur

Rio de Janeiro - A partir del mes de abril, más de 15 millones de teleespectadores potenciales, que residen en los países del Mercosur y en la zona central de Chile, tendrán a su disposición un nuevo canal de televisión por cable unificado para las cinco naciones.

Los directivos de la empresa APE Limitada de Uruguay esperan competir con los poderosos grupos de la Argentina y Brasil y creen que obtendrán audiencia para las emisiones que tendrán un alcance regional de 2,5 millones de quilómetros cuadrados.

Según estudios efectuados por la consultora Deloitte, Touche y Simonsen Asociados, de Buenos Aires, dicha audiencia corresponde a 7,5 millones de Argentina, 4,6 millones de Brasil, 2,6 millones en Chile, y 800 mil en Uruguay, desde donde partirán las trasmisiones. En verdad la programación estará dirigida a gran parte del llamado "Mercosur real", compuesto por la población que efectivamente integra el bloque: 200 millones de personas en 12 millones de quilómetros cuadrados.

El "Mercosur real" se limita en este caso a 110 millones de personas radicadas en una amplia región que abarca a todo el territorio uruguayo, el sur de Brasil desde Belo Horizonte, y el litoral argentino, que responde por un Producto Interno Bruto de US$ 550 millones.

Fuente: IBASE


 

  ediciones anteriores búsquedas suscripciones
 
acerca del TME


  Red del Tercer Mundo Revista del Sur