Indice

 

Comercio
 
GATT/OMC

La Ronda Uruguay:
una perspectiva histórica


En el prefacio de un reciente CD-Rom sobre "la historia secreta de la Ronda Uruguay", Chakravarthi Raghavan, editor jefe de la publicación
South-North Development Monitor y editor de Third World Economics, denuncia que "la Organización Mundial del Comercio (OMC) entró al mundo en desarrollo como un ladrón en la noche". El autor de este artículo resume el prefacio, en el que se hace una recapitulación de cómo las negociaciones de la Ronda Uruguay, en gran medida exclusivas, finalmente desembocaron en la OMC, que ha expandido los derechos de las empresas extranjeras a la vez que ha restringido los derechos de las empresas nacionales.

por Someshwar Singh


El prefacio del CD-Rom recientemente lanzado: From GATT to the WTO (Del GATT a la OMC), presenta una sinopsis de la historia secreta de la Ronda Uruguay de negociaciones comerciales multilaterales. Rastrea el curso que tomaron las negociaciones y las principales posiciones de los actores claves.

En el prefacio, escrito en setiembre de 1999, el Editor Jefe del boletín diario South-North Development Monitor (SUNS), Chakravarthi Raghavan, señala que el Acuerdo de Marrakech de 1994 -que creó la Organización Mundial de Comercio (OMC)- junto con los acuerdos, compromisos y decisiones agregados, entró en vigor el 1 de enero de 1995. Todos esos instrumento abarcan los sectores de comercio de mercancías, derechos de propiedad intelectual y servicios, y un sistema de solución de diferencias, así como un mecanismo de examen de las políticas para "examinar" periódicamente el alcance de las políticas económicas de los países.

"Concluido bajo el disfraz de negociaciones 'comerciales' internacionales para un acuerdo tendiente a 'liberalizar' el comercio a través de las fronteras, la OMC entró al mundo en desarrollo como un ladrón en la noche", dice Raghavan. "Desde entonces, bajo el cartel, o más bien la consigna, de la 'globalización', la OMC se está convirtiendo lentamente en un poder 'de ocupación' o 'imperial', que expande los derechos de las empresas extranjeras y reduce los derechos de las empresas nacionales, todo bajo el disfraz del multilateralismo".

El proceso de negociación

La OMC es el resultado de un proceso de "negociación": la Ronda Uruguay de negociaciones comerciales multilaterales que fue lanzada por los ministros de los países miembros del GATT (el Acuerdo General sobre Aranceles y Comercio), reunidos en setiembre de 1986 en Punta del Este, Uruguay, en ocasión de una Sesión Especial de las Partes Contratantes de dicho organismo. Las negociaciones y el proceso finalizaron en abril de 1994 con la firma del Acta Final del Acuerdo de Marrakech, en esa ciudad de Marruecos.

Salvo por las diversas Decisiones y Declaraciones Ministeriales y algunos temas subsidiarios arreglados en Marrakech, las negociaciones sobre la vasta gama de normas concluyeron en Ginebra en diciembre de 1993, en la reunión oficial del Comité de Negociaciones Comerciales. Incluso los proyectos de los textos de las Decisiones, Declaraciones, etc., fueron negociados y acordados en Ginebra entre diciembre de 1993 y marzo de 1994, antes de que los ministros se reunieran en Marrakech y los adoptaran, con la firma del Acta Final. Varios países que participaron en Marrakech adosaron definitivamente sus firmas al Acuerdo, otros lo hicieron sujeto a ratificación por las autoridades competentes de sus países mientras que algunos (entre ellos India y Estados Unidos), firmaron solamente el Acta Final.

"No se trataba de que este último grupo mantuviera abierta la opción de ratificar o no ratificar el Acuerdo; fue más bien una maniobra táctica para aplacar la oposición interna".

Si bien la Ronda Uruguay de negociaciones comerciales multilaterales fue lanzada en setiembre de 1986, estuvo precedida por cuatro o cinco años de intensas maniobras, discusiones y negociaciones previas dentro del GATT. Creado en 1947 como un acuerdo provisorio (hasta que pudo crearse la Carta de La Habana y su Organización Internacional de Comercio), el GATT de 1947 continuó en esa situación hasta fines de 1995, coexistiendo en ese año con la OMC y el GATT de 1994.

Se decidió que la OMC y el GATT de 1994 deberían estar jurídicamente separados del GATT de 1947, y no ser su continuación o un sistema sucesor. "Sin embargo, en la práctica se hace aparecer a la dupla OMC/GATT de 1994 como una continuación, para permitir a la OMC reclamar cierta cuota de la legitimidad de las instituciones de posguerra, y para que el mundo industrializado aproveche las ventajas del antiguo GATT y rechace las obligaciones para sí y los privilegios para el mundo en desarrollo.

A puertas cerradas

La mayoría de las actividades del antiguo GATT, al igual que el actual curso de las negociaciones de la Ronda Uruguay, fueron realizadas a puertas cerradas y con poca atención pública (o de los medios de prensa). La vasta gama de normas y acuerdos fue elaborada en negociaciones secretas entre un pequeño grupo de negociadores y presentada a los demás prácticamente en un régimen de "tómalo o déjalo", señala Raghavan.

Las negociaciones de la Ronda Uruguay debieron haber concluido en una Reunión Ministerial en Bruselas en 1990, pero esa reunión culminó en un fracaso. Las negociaciones prosiguieron luego en Ginebra a nivel de los representantes del GATT en esa ciudad. A fines de 1991, el entonces director general del GATT y presidente del Comité de Negociaciones Comerciales, Arthur Dunkel, presentó el texto de un Proyecto de Acta Final, que consistía principalmente de textos acordados, negociados en diversos sectores entre un pequeño grupo de negociadores. En los sectores donde no había acuerdo se ofrecía un "texto" de Dunkel.

En los casos en que Estados Unidos y la Unión Europea llegaban a un acuerdo, se aplicaba el texto de Dunkel, pero en los sectores en que dichos países tenían diferencias, el texto realizaba algunas sugerencias para llegar a un acuerdo. "Y si bien las negociaciones de la Ronda Uruguay, así como las negociaciones y decisiones del propio GATT, supuestamente eran por consenso, en el círculo del GATT, el Proyecto de Acta Final -que pasó a ser conocido como el "texto de Dunkel"- fue presentado como un paquete. En la reunión en que Dunkel presentó el texto la mayoría de los delegados lograron tener una copia solo horas después. En ese mismo momento se anunció que ¡sólo por consenso podría abrirse o cambiarse alguna parte del texto!

"No obstante, entre algunos pocos países se abrieron y negociaron algunos sectores de los acuerdos (no aceptables para Estados Unidos o la Unión Europea), que luego se presentaron a los demás quienes los aceptaron formalmente por consenso, aunque sin una opción real de negarse".

Muchos países en desarrollo continuaron con la ficción de que el Proyecto de Acta Final era un paquete que no podía ser cambiado en parte alguna de no mediar consenso, lo cual era imposible. Cuando se firmaron el Acuerdo de Marrakech y el Acta Final, pocos países del mundo en desarrollo - más allá de los miembros de un pequeño círculo de funcionarios y autoridades del escenario comercial- eran plenamente conscientes de sus consecuencias y del alcance de las obligaciones que se asumían. Menos aún de los obstáculos al desarrollo y las restricciones a las políticas de desarrollo y económicas que los países podrían seguir.

Poco a poco, a medida que los gobiernos y parlamentos comenzaron a aprobar leyes y reglamentaciones y medidas nacionales para dar efecto al Acuerdo de la OMC, las consecuencias comenzaron a asomar, pero la oposición y disidencia interna han sido acalladas con el argumento de que "no hay alternativa".

"Muy pronto, el 1 de enero del 2000, llega a su fin el periodo de 'transición' para que entren en efecto casi todas las disposiciones de los acuerdos de la OMC -el grupo de los Países Menos Adelantados (PMA) tendrá otros cinco años más- y se hará sentir plenamente el alcance de los efectos.

"Todas las obligaciones que han entrado en juego han expandido ampliamente el 'espacio mundial' para las empresas trasnacionales del mundo. Si bien técnicamente la referencia es a varios miles de empresas, las que cuentan y adquirieron derechos e influencia son unas doscientas y pico de empresas vinculadas entre sí, con su sede en Estados Unidos, Europa y Japón. Como contrapartida, se ha constreñido el espacio disponible para millones de empresas nacionales (pequeñas y medianas), negocios informales, pequeños agricultores y trabajadores independientes de la economía 'informal' (urbana y rural).

"E incluso antes de que se comenzaran a aplicar todas las obligaciones, ya hay presiones y se han iniciado procesos para obligar al mundo en desarrollo a adoptar nuevas obligaciones en sectores nuevos, a través de una nueva ronda de negociaciones amplia -que podría ser lanzada en 1999, tal vez aún antes de que esté listo el CD-Rom- que abarque lo actual de la OMC y nuevos sectores.

"Las mismas políticas y opciones que los gobiernos del mundo industrial adoptaron en el siglo XIX y gran parte del siglo XX para su propio desarrollo e industrialización, se les niega ahora al mundo en desarrollo como resultado de la Ronda Uruguay y la OMC".

"Y en caso de que finalmente se realicen las nuevas negociaciones y las nuevas disciplinas y obligaciones previstas, la OMC -con la ayuda de algunas elites del mundo en desarrollo (tanto académicas como de los gobiernos, que ciegamente propagan el neoliberalismo en el comercio, las finanzas y la industria, vinculado al capital transnacional)- habrá restablecido el colonialismo sobre gran parte del Sur. Los gobernantes se encargarían de mantener la ley y el orden y de dar 'seguridad' al espacio económico de las transnacionales, proveyendo su codicia y afán de lucro.

Toma de conciencia demorada

"Las instituciones no gubernamentales (grupos de interés público, empresarios nacionales y otros), e incluso varios sectores del gobierno, parlamento y la opinión pública, recién se están dando cuenta de las manipulaciones dentro de la OMC. Nada ayudó tanto a desnudar los procedimientos antidemocráticos, antitransparentes, secretos y manipuladores de la OMC que la selección/elección del director general de la OMC (proceso que comenzó en julio de 1998 y finalizó en julio de 1999).

"Y si bien el Acuerdo de Marrakech fue firmado el 15 de abril de 1994 (y se hizo efectivo el 1 de enero de 1995), y teóricamente los gobiernos de los países y los parlamentos tenían la opción de discutir y aceptar o rechazar ese acuerdo, para cuando los ministros fueron a Marrakech ya no había opción alguna. Sí podía haber habido alguna opción y haber bloqueado el resultado en diciembre de 1993 si los gobiernos del mundo en desarrollo, ciertamente la mayoría, hubieran sido conscientes de las consecuencias y hubieran instruido a sus funcionarios principales para que en la reunión del Comité de Negociaciones Comerciales dijeran NO.

"Pero después de que en diciembre de 1993 el Comité de Negociaciones Comerciales concluyó su labor en Ginebra, pocos países (desarrollados o en desarrollo) tuvieron esa opción.

"En 1992-1993, el Banco Mundial, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) y varias otras instituciones realizaron proyecciones de supuestas ganancias comerciales y sociales (estas últimas del orden de 250.000 millones de dólares anuales). Después de Marrakech, la Secretaría del GATT avanzó una estimación de una ganancia mínima de 500.000 millones de dólares. Ahora se admite que todo eso fueron exageraciones, si no fantasías. Y la realidad ha sido una mayor marginación y empobrecimiento del mundo en desarrollo.

"Pero he aquí que durante las negociaciones previas y las negociaciones propiamente dichas de la Ronda Uruguay, muy poca o ninguna atención se prestó en el mundo en desarrollo y dentro de los gobiernos a esos temas; y se dejó que las negociaciones las manejaran un pequeño círculo de funcionarios de comercio y burócratas.

"No fue que no hubiera habido advertencias y esfuerzos suficientes como para alertar al mundo en desarrollo y sus negociadores y funcionarios en las capitales y foros internacionales. Ya en diciembre de 1985, cuando el gobierno de Estados Unidos y sus empresas, con el apoyo de la Secretaría del GATT, promovía la agenda de negociaciones, un Dossier de IFDA (una publicación de la Fundación Internacional de Alternativas para el Desarrollo) advertía sobre un posible resultado que implicaría un retroceso del mundo en desarrollo a la época colonial.

"A partir de entonces, de tanto en tanto, personalidades y nuevos analistas y comentaristas plantearon estos temas en público. Desde el SUNS, una publicación diaria sobre estos temas, hubo un permanente esfuerzo por alertar a los negociadores, funcionarios y misiones de los países en desarrollo a través de detallados análisis e informes nuevos.

"Si la OMC y sus resultados tomaron por sorpresa al mundo en desarrollo, fue porque no sólo los gobiernos y funcionarios de comercio ignoraban la información y los análisis disponibles, sino que también las ONG del Norte y del Sur, y las empresas del Sur, prestaron escasa atención al tema.

"Las ONG se están movilizando ahora. Varios de los "temas nuevos" que se quiere imponer son "temas viejos con nombres nuevos" y procuran completar el proceso de recolonización iniciado en Punta del Este. Este CD-Rom es un intento por reunir y poner a disposición de los interesados (de manera fácilmente accesible), alguna información sobre el pasado que podría ser de utilidad para el futuro".

"Y si el pasado vuelve a reiterarse en el futuro, no se podrán escudar en la ignorancia".


 

  ediciones anteriores búsquedas suscripciones
 
acerca del TME


  Red del Tercer Mundo Revista del Sur